12.1.10

4.


Todo daba vueltas a mi alrededor. Miré el reloj en mi teléfono móvil. Las 14.30. ¡Joder!
Tenía un nuevo mensaje en la bandeja de entrada. < Te quiero >.
En efecto... lo de anoche no había sido un sueño.
Muy a mi pesar...

1 comentario:

  1. Ver como tus ojos buscaban los míos con una mezcla de curiosidad y asombro. Asombro por mi fingida indiferencia, que quizá dejaba en evidencia sentimientos reprimidos.No sé si te diste cuenta de aquello, sólo recuerdo el latido de mi corazón golpeándome las sienes, el pecho me oprimía, quería irme lejos de aquel escenario, sin tí y sin mí.Pero me quedé plantada esperando ver un reencuentro en el que todavía pienso. Ahí llegaste por detrás con una flipadez máxima, dientes blancos al descubierto y los dos besos más fríos del planeta."hasta luego", solo pude pronunciar esas dos palabras, mi nerviosismo aumentaba, no sé porqué extraña razón me sigo recreando en los detalles cuando debo pasar página de una vez, pero todo sigue ahí (latente) como aquella noche de agosto en la que las estrellas y el puente solo consiguieron hundirme más en un mundo del que ya no formas parte.Dos palabras y una vuelta con entereza aunque con buena falta de ella. Evité mirar atrás hasta que apenas se oían ya la música y el ruido de los petardos.Contuve lágrimas y calmé mi rabia gritando, gritando como nunca, maldiciendo mis noches junto a ti, mis falsas ilusiones. Me alteré y pataleé como una niña peqeña a la que le han quitado su muñeca más preciada. En esos momentos odié todo, no pensé en nada ni nadie. Sólo hacía caso a una frase que nacía de lo más profundo de mi y ansiaba decirte "quiero desaparecer contigo", que todo fuera como antes, algo secreto de estado, quería rozar el límite de lo prohibido como tantas otras veces, pero sabía que no podíaporque eres prohibido para el mundo y más para mí, una chica bohemia que aborrece la navidad

    ResponderEliminar