17.1.10

7.

Mayo. Noche, noche joven. Noche ardiente.La luna nos juzgaba con su luz iluminando la habitación.
Eran las 6 de la madrugada y las amigas nos habíamos quedado a dormir juntas después de una noche de desenfrene. Entre ellas se encontraba Ella. Y dormimos juntas.
Ella buscaba lentamente mis labios... y yo... me rendí a sus caricias y a sus besos durante segundos pero el reflejo de la luna nos vigilaba y mi cabeza no era capaz de rendirse a lo que era nuestro sueño.
Y desapareció. Dejando su olor impregnado en las sábanas.

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