En otras ocasiones, somnolienta, su cuerpo se entregaba al delirio. Entonces, se sumía en un sentimiento irreal, su mente se descolgaba de las riendas de aquello racional y se transportaba a lo más escondido de su subconsciente… vagaba por tales aguas durante tiempo indeterminado… en estos momentos, sentía ilusión y creía que podía llegar a conseguir lo que se proponía, incluso pensaba, con total seguridad, que él aún pensaba en ella, que él aún la amaba. Es más, trataba de sacar de dónde no había, situaciones, palabras, gestos que confirmaban su equivocada teoría, que en estas situaciones, le resultaba tan posible...
11.4.11
Interferencias,
Abatida, sentía que sus ganas de luchar se desvanecían. Sentía como el roce de su propia piel la aturdía lentamente en cada ocasión en que su mente imaginaba como él, con sus suaves y delicadas manos, acariciaba lentamente su cuerpo… ella estallaba en un fuego perturbador del que no deseaba salir hasta que la realidad le alzaba los parpados lentamente, haciendo su aterrizaje lento y doloroso, como la sensación de ahogarse poco a poco en un mar de gotas negras bajo la lluvia de Abril.
17.1.11
psicología inversa.
Empezando a rellenar una hoja en blanco que no posee nada en especial, sólo las huellas que se impregnaron al haber escrito anteriormente en papel contiguo. Quizás una nueva historia que crear o que ver renacer de los más escondidos rincones del hemisferio derecho del cerebro. ¿Quién sabe?
Mi mayor deseo en aquellos días era que después de cierto tiempo a escondidas, toda yo pudiera salir a la resplandeciente y blanca luz. En aquel rincón mi persona se sentía amenazada ante la posibilidad de perder la identidad. Pero, ¿de qué identidad estamos hablando?. Ésta es solamente una coraza que nos creamos a partir de una personalidad a seguir. Esta identidad es como una imposición que nos autocolocamos para tener un camino que seguir, unas normas que cumplir, algo que hacer para no sentirnos vacíos y perdidos.
Tenemos que luchar por defenderla, para que nadie pueda sospechar ni un segundo de que no somos de tal o de cuál manera. Nos mantiene despiertos, trabajando continuamente. Debemos defender esta coraza hasta el punto convencer a los demás de que somos así, hasta el punto de autoconvencernos de que somos de tal o cuál manera.
Y, como todos sabemos, porque todos tenemos una, en realidad, es todo una auténtica farsa.
Comencemos a vivir tal y como sintamos y vivamos cada momento, sin plantear nada, ningún aspecto de la vida, empezando por nuestro interior hasta llegar a las acciones que tengamos con los demás y nuestro alrededor.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
