En otras ocasiones, somnolienta, su cuerpo se entregaba al delirio. Entonces, se sumía en un sentimiento irreal, su mente se descolgaba de las riendas de aquello racional y se transportaba a lo más escondido de su subconsciente… vagaba por tales aguas durante tiempo indeterminado… en estos momentos, sentía ilusión y creía que podía llegar a conseguir lo que se proponía, incluso pensaba, con total seguridad, que él aún pensaba en ella, que él aún la amaba. Es más, trataba de sacar de dónde no había, situaciones, palabras, gestos que confirmaban su equivocada teoría, que en estas situaciones, le resultaba tan posible...
11.4.11
Interferencias,
Abatida, sentía que sus ganas de luchar se desvanecían. Sentía como el roce de su propia piel la aturdía lentamente en cada ocasión en que su mente imaginaba como él, con sus suaves y delicadas manos, acariciaba lentamente su cuerpo… ella estallaba en un fuego perturbador del que no deseaba salir hasta que la realidad le alzaba los parpados lentamente, haciendo su aterrizaje lento y doloroso, como la sensación de ahogarse poco a poco en un mar de gotas negras bajo la lluvia de Abril.
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