
Sábado. ''Para, no, no..' Otra vez el alcohol circulaba saboreando nuestras venas y yo no me sentía preparada para dejarme presa de esos placeres. Nuestra respiración se entrecortaba en cada beso desesperado, en cada caricia robada, en cada deseo desempolvado. En el suelo, como dos delincuentes, descubriamos poco a poco el cuerpo de la otra. En aquel portal la luna no nos vigilaba, la oscuridad nos daba seguridad y sus ojos.. tan profundos me pedían más y más. Sus manos buscaban, las mias hallaban. Sincronizadas en el tiempo nos entregabamos como sabíamos. Aún así, eramos conscientes de que aquel no era el momento. Teniamos toda una vida por delante.
Éramos dos inocentes averiguando lo que era el amor.