
Septiembre. Mi cama está fria. Desde que comenzó el mes estoy notando con más fuerza aquellos celos que infalibles que me están torturando. Cada cosa que le roza, cada persona que le habla, cada cigarro que besa... todo me carcome por dentro. Llevo noches sin dormir, en vela.
Pero, ¡joder!, sigo sin querer ver.
Por cierto, mi chico me dejó. Dice que me veía ausente. Qué cosas tiene.
No hay comentarios:
Publicar un comentario