En otras ocasiones, somnolienta, su cuerpo se entregaba al delirio. Entonces, se sumía en un sentimiento irreal, su mente se descolgaba de las riendas de aquello racional y se transportaba a lo más escondido de su subconsciente… vagaba por tales aguas durante tiempo indeterminado… en estos momentos, sentía ilusión y creía que podía llegar a conseguir lo que se proponía, incluso pensaba, con total seguridad, que él aún pensaba en ella, que él aún la amaba. Es más, trataba de sacar de dónde no había, situaciones, palabras, gestos que confirmaban su equivocada teoría, que en estas situaciones, le resultaba tan posible...
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