17.1.11

psicología inversa.



Empezando a rellenar una hoja en blanco que no posee nada en especial, sólo las huellas que se impregnaron al haber escrito anteriormente en papel contiguo. Quizás una nueva historia que crear o que ver renacer de los más escondidos rincones del hemisferio derecho del cerebro. ¿Quién sabe?

Mi mayor deseo en aquellos días era que después de cierto tiempo a escondidas, toda yo pudiera salir a la resplandeciente y blanca luz. En aquel rincón mi persona se sentía amenazada ante la posibilidad de perder la identidad. Pero, ¿de qué identidad estamos hablando?. Ésta es solamente una coraza que nos creamos a partir de una personalidad a seguir. Esta identidad es como una imposición que nos autocolocamos para tener un camino que seguir, unas normas que cumplir, algo que hacer para no sentirnos vacíos y perdidos.
Tenemos que luchar por defenderla, para que nadie pueda sospechar ni un segundo de que no somos de tal o de cuál manera. Nos mantiene despiertos, trabajando continuamente. Debemos defender esta coraza hasta el punto convencer a los demás de que somos así, hasta el punto de autoconvencernos de que somos de tal o cuál manera.
Y, como todos sabemos, porque todos tenemos una, en realidad, es todo una auténtica farsa.

Comencemos a vivir tal y como sintamos y vivamos cada momento, sin plantear nada, ningún aspecto de la vida, empezando por nuestro interior hasta llegar a las acciones que tengamos con los demás y nuestro alrededor.

2 comentarios:

  1. Siempre resulta que hasta la ultima cosa es una farsa... Hay mas dentro de nosotros de lo que queremos creer.

    Sigue escribiendo, te leo ;)

    ResponderEliminar