
“Deseé desesperadamente hablar con él, detener sus pasos, acercarle a mi, simplemente decirle que aquel año en que habíamos estado separados no había hecho mella en mi, a pesar de que él se había entregado al calor de otras caricias y otros labios. Eso ya no me importaba, no importaba que su piel ya no mostrara las cicatrices que yo le dejé, que hubieran sido reemplazadas, ni que su cuerpo ya no oliera a mi fragancia, el mío sí olía a la suya. Él había sido feliz, sólo eso importaba. Eso era lo esencial, me decía una y otra vez para tratar de auto convencerme.
Quise mirarle a los ojos como lo hice en aquélla noche estrellada y encontrar aquellas palabras, afrontar la misma excitación que me impregnó su mirar… pero sus ojos ya no tenían refugio para mí, la posada estaba completa y mi reserva había caducado. Así que me entregué al dolor, y demasiado consciente de mis actos, intenté esquivarle, pero él acabó allí, rodeándome con sus brazos, en los que apenas supe que sentir. Me abandoné totalmente a él sin poder siquiera entreabrir los labios, sabía que si no aprovechaba aquel momento, no habría otro, lo sabía con total seguridad. Pero mi cuerpo se dejó rodear con su fingida protección y notó como sus manos bordeaban mi figura lentamente, percibí que mi piel aún no era inmune a su roce y que ardía intensamente frente a la unión. Mi cuerpo era incapaz de desaprovechar el contacto que él le ofrecía. Se me olvidaron por un momento todo el millón de cosas que quería contarle, se me olvidó el porqué se lo quería decir. Y de repente toda la magia se desvaneció y en ese mismo instante supe que en los 12 días que nos esperaban no volvería a tener ni una sola oportunidad para estar con él.
Y así fue.”
puffffffffffffffffffffffffffffffff
ResponderEliminar!!
recuerdos? algunos alegres, otros inmorales, algunos incluso peligrosos...hay que saber recordar con responsabilidad, pues tienen la capacidad de abrir partes cerradas del corazón.
ResponderEliminar(L)
Ja! esto ya es otra cosa :P
ResponderEliminarA ver que le prosigue :*