20.6.10

15.



Octubre. Un mes más tarde. Exactamente uno, 30 días, 720 horas, 43200 minutos y 2592000 segundos. Ni más, ni menos.
Habíamos empezado algo, sinceramente, ninguna sabía exactamente de qué se trataba.. Simplemente nos complementabamos bien y al menos teniamos una cierta sensacion de bienestar imposible de describir con meras y ridículas palabras. ¿Felicidad? Demasiado pronto como para utilizar este término tan frágil.
En este mes volaba y rozaba el suelo a la velocidad de la luz. Con lo que el tiempo se dilataba y contraia, lo mismo que el espacio, la relacion sufría altibajos constantes y nosotras eramos las víctimas de esta tensión abrumadora. La rutina no existia y eso nos mantenia en pie pero después de todo lo pasado el año anterior aun existian muchos problemas: su incredulidad, mi inseguridad, su desconfianza, mis dudas, sus celos, mis prejuicios.
Aún así, la miraba recostada en mi hombro en nuestro secreto nido de amor y pensaba para mis adentros - al fin y al cabo hemos sobrevivido un primer tormento.- sin darme cuenta estaba pensando en voz alta. Y su respuesta, un suspiro seguido de una risita que me hizo volar alto, muy alto, tanto que casi rozaba el país de los sueños.

1 comentario:

  1. que gran historia!
    como siempre, los amores imposibles se vuelven los mas intensos...
    siguela ;)

    ResponderEliminar