
Octubre. Un mes más tarde. Exactamente uno, 30 días, 720 horas, 43200 minutos y 2592000 segundos. Ni más, ni menos.
Habíamos empezado algo, sinceramente, ninguna sabía exactamente de qué se trataba.. Simplemente nos complementabamos bien y al menos teniamos una cierta sensacion de bienestar imposible de describir con meras y ridículas palabras. ¿Felicidad? Demasiado pronto como para utilizar este término tan frágil.
En este mes volaba y rozaba el suelo a la velocidad de la luz. Con lo que el tiempo se dilataba y contraia, lo mismo que el espacio, la relacion sufría altibajos constantes y nosotras eramos las víctimas de esta tensión abrumadora. La rutina no existia y eso nos mantenia en pie pero después de todo lo pasado el año anterior aun existian muchos problemas: su incredulidad, mi inseguridad, su desconfianza, mis dudas, sus celos, mis prejuicios.
Aún así, la miraba recostada en mi hombro en nuestro secreto nido de amor y pensaba para mis adentros - al fin y al cabo hemos sobrevivido un primer tormento.- sin darme cuenta estaba pensando en voz alta. Y su respuesta, un suspiro seguido de una risita que me hizo volar alto, muy alto, tanto que casi rozaba el país de los sueños.
que gran historia!
ResponderEliminarcomo siempre, los amores imposibles se vuelven los mas intensos...
siguela ;)